Hace unos días me pasé por el blog de mi vecina pintora Carmen Martín y sorprendido me encontré que por fechas parejas estuvimos por zonas de la costa muy próximas unas de otras. En principio las fotos que sacamos de aquella parte pensaba dejarlas para “consumo propio” pero me he animado a subirlas aquí viendo el ejemplo de Carmen (Un día en Meirás). Básicamente lo que
hicimos fue recorrer el trecho que se ve en el mapa y que corresponde a una franja de costa entre las playas de Valdoviño (a la derecha de la imagen) y la de Pantín (a la izquierda de la imagen). Aunque ambas playas son bastante populares el tramo de costa que hay entre ellas por el momento tiene la suerte de no serlo. Es un camino algo agreste pero si hace buen tiempo se hace muy agradable de caminar. El itinerario consistió en caminar ese tramo lo más cerca pos
ible de la costa, cosa que se puede hacer durante buena parte del camino. Entre tanto está la suerte de poder encontrar algunas pequeñas playas que por lo apartado de su situación apenas son visitadas por gente a lo largo del año. La peculiaridad es que debido a la orografía de la zona uno puede sentirse completamente alejado de todo y de todos, sin ver ni oír a nadie, mientras que a no demasiada distancia sí que hay mucha gente. Hay un tramo en el
que los matorrales son ya muy altos y aunque con dificultad se puede seguir caminando bordeando la costa un desvío nos lleva a otro de mis lugares favoritos de ese paseo, el “Mirador do Paraño”. Este mirador es una especie de mini plaza con una pequeña fuente presidiendo el centro. El mirador, aunque muy simple de diseño, me encanta. Y la fuente unida a los bancos vacíos es algo más que evocador. Aunque se puede llegar a él desde una carretera secundaria desde la parte que cogimos hay que hacer una subida bastante empinada. Son unos quince minutos subiendo pero compensa hacer el tramo por este lado.
2 jun 2010
El Mirador del Paraño junto a la playa y la costa deshabitada
31 may 2010
29 may 2010
Ser profanador de las tumbas egipcias encontradas no siempre es positivo
Algo que me llamó siempre la atención es la apertura de tumbas por motivos de investigación histórica. Es evidente que suelen ser un filón de información que es imprescindible para poder comprender lo que somos. Porque para poder comprender lo que somos tenemos que mirar hacía atrás, al fin y al cabo eso es la historia. El problema es que una tumba no es lo mismo que restos arqueológicos de una vivienda.Buscando un ejemplo representativo y muy conocido podemos mirar a los antiguos egipcios. Ellos habían dado a las tumbas una significación muy importante, no era un simple basurero para deshacerse de los cuerpos. Comenzando por el laborioso proceso de momificación, la construcción de complejas tumbas, las riquezas que necesitaban para realizar ese “viaje”, las medidas de precaución que tenían contra los saqueadores, etc… y total para que a todo el mundo le traiga sin cuidado. Los primeros saqueadores obviamente buscaban las riquezas pero también destrozaron muchas momias y no olvidemos que la conservación del cuerpo era algo necesario para ellos ya que lo iban a necesitar después de la muerte. Pero dejando aparte estos primeros saqueadores “vandálicos” los que fueron motivados por un interés histórico no fueron mucho mejor en este aspecto. Para empezar si dejaron las tumbas selladas (aunque apenas ninguna quedó con el sello a estas alturas) digamos que fue porque tenían intención de que no les molestasen, en cambio esto no supuso nunca ningún problema para los investigadores. Es más, no sólo profanaron las tumbas sino que encima fueron desmenuzadas y trasladadas en el mejor de los casos a museos. No hay más que imaginar la gracia que nos haría a alguno de nosotros que encontrasen una tumba nuestra dentro de cinco mil años, la expoliasen y nos coloca
sen en el escaparate de un museo. Opiniones habrá para todos los gustos pero seguro que a más de uno que pensaba “descansar” eternamente allí no le haría mucha gracia que lo que quedase de él fuese tratado así. No digo que abrir tumbas no tenga un gran valor histórico pero hay que pensar que un hallazgo no es siempre una mejora, lo que se gana por un lado se pierde por otro. Es una cuestión de quién es el más fuerte. Tú eres un cadáver, como yo estoy vivo voy a hacer lo que considere mejor contigo sin importarme las creencias que tuvieses. Una de las momias mejor conservadas es la de Seti I que en su momento parece que fue una persona muy poderosa. En la actualidad sólo es un “muñeco” en un escaparate. No sé si a él le hubiese hecho mucha gracia. Quizás prefería ir camino de “su vida eterna” tal como lo dejaron en la tumba en que quedó enterrado.28 may 2010
Una foto de Ralph Fiennes en "Strange Days": Así se mira a alguien que se quiere y nunca se tendrá.
Hace poco volví a ver “Strange Days” (Días extraños), la película de 1995 de Kathryn Bigelow. Aunque no es de las películas que más me fascinen trata un tema que me interesa especialmente, el del lugar al que nos pueden llevar las emociones y la verdad o falsedad que tienen. Desde ahí se deriva que el personaje de Ralph Fiennes (Lenny Nero) tiene que hacer una evolución desde el engaño “satisfactorio” que le proporciona la máquina hasta algo distinto que le permita “ser” de verdad. Esto es azuzado por Angela Basset (Lornette “Mace” Mason), que lo va presionando para que abandone la máquina que le proporciona consuelo emocional, y motivado por el amor que siente hacia Juliette Lewis (Faith Justin) que le va haciendo insuficiente vivir de las fantasías emocionales proporcionadas por la máquina.
Una de mis escenas favoritas es cuando Lenny Nero ve cantar a Faith Justin. En ese momento es como si viese lo que realmente es ella y supiese que nunca podrá tenerla porque seguirá rechazándolo.



